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Lámpara de Cristal

Génova Departamento Residencial , Santiago de Chile
2025

Interiorismo​

Texto por Gracias Obach G.

I.

 

Anotaciones sobre la casa y las paredes blancas

 

Conozco a quienes vivían acá hace menos de 20 días. Hasta ahora lapieza era pieza, el baño era baño y el closet, closet. Y así cada uno de losespacios. La abuela de Diego decía que una casa no era un hogar si no habíauna guitarra. Mi exmarido decía lo mismo, pero con una olla a presión, lorepetía de su abuela. Yo podría decir lo mismo, pero con las flores.La belleza de las flores es triste porque son frágiles y están destinadasa morir como todas las cosas en la tierra. (El mapa y el territorio, M.H.)No tengo recuerdos de haber usado la palabra "hogar". Me basta con decir"mi casa" o "mi departamento". Tampoco doy fe de que todos los lugaresen los que he vivido hayan sido eso. Seguro a muchas personas les pasalo mismo.Estoy remodelando una casa para un señor de 70 y un poco más, que insisteen que quiere un muro isla para dos cuadros suyos, de manera que parezcanen una galería. De naturaleza opuesta fue el desplazamiento de Tracey Emincuando trasladó su cama a la galería después de una crisis nerviosa - obraícono de los noventa. Unos años antes, Sophie Calle había invitado a unaveintena de personas a dormir en su cama, performance que dio lugar a lapublicación del libro Les Dormeurs.¿Cómo se arma una exposición en una casa vivida? ¿Cuáles son los mínimosmovimientos para que una casa vacía no se convierta en galería? ¿Vale lapena pintar los muros blancos? ¿Importa llamarle taller, casa o galería?

II.

 

Las relaciones y las voces como acto de despedida

 

Me gusta pensar en esta exposición como una fiesta de despedida, unacelebración breve, una pausa entre dos hogares, una reunión de amigosy varias imágenes en torno al espacio.Pero una fiesta, pensaba, tenía algo de serio, de importante. Era unasuspensión de la vida, de todas las seriedades de la vida, para poderhacer algo sin importancia: ¿y no era importante eso? El tiempo, estamosacostumbrados a verlo siempre dentro del tiempo mismo, ¿y cuándoestá afuera? Lo mismo sucede con la vida, a la que es corriente, y parecelo normal y lo único aceptable, concebirla dentro del marco general de lavida misma. Sin embargo había otras posibilidades, y una de ellas era lafiesta, la vida fuera de la vida. (Los fantasmas, C.A.)Puedo distinguir las voces de mis hijas casi antes de que hablen. La quetiene cuatro años cuando apaga una vela, mira el humo que deja la mechay después me dice: mensajitos. Se ríe con pillería.

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